Parrilla Pila, Sierra de los Padres

Parrilla Pila
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La mañana de domingo amaneció soleada y no quedó otra alternativa que cortar el cesped. La pieza de cambio era ir a almorzar a un lugar bonito.

Surgió la idea de ir a L´Erbe, en Sierra de Los Padres, y enfilamos hacia allí. Llegamos 14.15 hs. y oh error! No había lugar. Todo hace pensar que se popularizó la idea de que se comen ricas pastas o simpáticas picadas y ahora es recomendable reservar. Ya comentaremos porque otro día reservaremos, o iremos un sábado.

No desespereis, la historia tiene final feliz. Justo enfrente, hay una parrilla que Marcela, que vino con nosotros a almorzar nos dijo que se comía rico y bien de precio.

Cruzamos el camino Luis Vareto, entramos en Parrilla Pila, y encontramos la última mesa para cuatro disponible.

Un lugar, digamos que, extraño. Se nota que ha ido creciendo y tiene 3 salones separados y otro mas grande en obra. De hecho son 3 construcciones independientes, ambientadas con un espíritu de bodegón, con luminosos ventanales con visillos, botellones, mapas de distintos lugares, banderines de Estudiantes, etc.  Por cierto, uno de los ambientes es  al aire libre, con techo pero sin paredes y casi a la vera de la parrilla.

La carta es cortita e incluye dos tipos de picadas, distintos cortes de parrilla, ensalada y fritas como guarnición. Algunos postres y vinos y gaseosas grandes.

Nos atendió Yamila, que empezó diciéndonos que a esa hora había casi de todo menos chorizos, y lo que podía salir rápido era el pechito de cerdo y un poquito después el matambrito. Muy bien dijimos, y pedimos fritas y ensalada mixta para acompañar, además de una gaseosa grande…hay que manejar 20 kms. de vuelta por la ruta. Para qué tentar al destino pidiendo vino. Igual eché un vistazo a la carta de vinos: una variedad reducida con precios razonables.

Esperamos un ratito y no hubo ni manteca, queso untable, aceitunitas ni nada para ir engañando nuestros estómagos de las 14.30 hs. salvo el pan, al que le hicimos los honores del caso.

Muy bueno el pechito, casi se podía cortar con el tenedor, y como había recomendado Yamila, si no comés mucho, la porción se puede compartir. Para el segundo acto apareció el matambrito de cerdo, tan rico como el anterior, con un chimichurri suave, con un saborcito rico a limón que le caía muy bien.

Cuando la  mayoría de la gente se comenzaba a retirar, apareció un señor vestido con un delantal. Resutó ser Carlos, quien además de ser el dueño del establecimiento, es el parrillero. Conversamos amablemente un rato y nos contó, no sin cierto orgullo, de las bondades de la carne de cerdo. Todo haría pensar que se trata de la especialidad de la casa.

No había mucho quórum para postre, pero decidimos compartir una porción de postre Tipo Balcarce, muy bien hecho. Según Yamila, lo hace un señor de Mar del Plata, pero al ver que nos gustó tanto no supo, o tal vez no quiso, pasarnos el exclusivo dato del fabricante.

Es un lugar sencillo, sin mayores lujos, pero de ambiente cálido y familiar.

Datos del Lugar:

  • Dirección: Camino de Acceso a Sierra de los Padres Km. 3.2 mano derecha (unos 500 metros antes del arco de entrada a Sierra)
  • Teléfono: (0223) 463 0876
  • Horarios: Sábados, Domingos y Feriados abierto al mediodía. Se puede reservar para Eventos. Preguntar por Carlos.

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Acerca del Autor

Juan Miklancig. Cocinero con aires de chef, fotógrafo ocasional, lector inconstante, dueño de una pésima caligrafía y carrilero por derecha. Disfruta cada vez más de viajar cuando puede (cerquita, lejos, da igual) y se considera más viajero que turista.